Todo esto, que parece sacado de una película futurista, está pasando en este momento en algunas ciudades del mundo.
Se trata de un concepto emergente –pero que avanza a la velocidad del rayo en varios países- en materia de eficiencia energética llamado Smart Grids (redes inteligentes). En síntesis, se trata de un sistema que gracias a la aplicación de la tecnología, aprovecha de manera inteligente cada KW que se consume, evitando pérdidas y generando enormes eficiencias y ahorros. Y se aplica en toda la cadena, desde la generación de electricidad hasta el manejo de la electricidad en el hogar.
Semanas atrás en Santiago, GE (General Electric) junto al gremio que reúne a las distribuidoras y transmisoras, Empresas Eléctricas A.G., realizaron un seminario-taller para expertos del sector. El propósito fue profundizar acerca del concepto con los actores del mundo de la distribución y la transmisión de electricidad, y estudiar la viabilidad de incorporar la tecnología de redes eléctricas inteligentes en el país. Según los expertos, iniciativas concretas en Chile podrían verse en los próximos 18 meses, y nuestro país se convertiría en el primero de Latinoamérica en implementar Smart Grids.
GE, compañía experta en la materia, ya está aplicando esta vanguardista tecnología en el Estado de Ohio y en la ciudad de Miami, en Estados Unidos. De hecho, actualmente el concepto es parte de un proyecto de US$200 millones aprobado por el Presidente de Estados Unidos en la ciudad del Estado de Florida, y representa un gran aporte al desarrollo de tecnologías energéticas sustentables, además de ser el primer paso de GE en la aplicación de dicho concepto a nivel mundial.
La compañía afirma que el sistema es capaz de lograr un suministro de energía limpio, sustentable y seguro, que puede controlar de manera eficaz el gasto eléctrico y que es infinitamente barato. ¿El resultado? Ahorros del gasto eléctrico que pueden llegar incluso al 30%, a nivel industrial y en los hogares. Sin duda, como para entusiasmarse.